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viernes, 12 de febrero de 2010

Universidad de Deusto (Bilbao) Facultad de Derecho 1975-1980


Facultad de Derecho de la Universidad de Deusto, Promoción 1975-1980

En la imagen se ve, en la actualidad, entre otros, a algunos de los profesores

D. Juan Echano Basaldúa
D. José Guerra San Martín, Derecho Procesal
D. Pablo Lucas Verdú, Derecho Político
D. Juan de Churruca Arellano, Derecho Romano

Y como no mencionar, en primer lugar, a José María Lidón Corbi (Derecho Penal), cuya existencia fue truncada, Andrés Eliseo de Mañaricúa (Historia del Derecho), S.J., Adela Asúa Batarrita (Derecho Penal), Javier López de Guereñu, Javier Caño (Derecho Civil), José Antonio Loidi, José María Solozabal (Intruducción a la Economía), S.J., Juan Luis Apoita, Mario Fernández Pelaz (Derecho Mercantil), Manuel María de Zorrilla (Derecho del Trabajo), el padre Urrutia (Derecho Administrativo), S.J., Manuel Díaz de Acevedo (Derecho Civil), S.J, y otros de cuyo nombre me iré acordando, aunque tal vez cometa algún error en sus nombres o apellidos.
Tampoco puedo dejar de mencionar a algunos de mis compañer@s, unos más próximos que otros y a los que hace muchos años que no he vuelto a ver. También un recuerdo para los ausentes.
Ahí van algun@s: Jesús Ortega Salazar, Txabi Balza Aguilera, Lucio Ruiz Vesga, Mercedes Pérez Calvo, José Vicente Lorenzo Giménez, Marta Santayana Gutiérrez, Manolo Valín, Cristina Zorrilla, María Goretti, Marta Ripa, Miren Agirre, Jesús María Iturrate Pastor, Ander Echevarría, José Ignacio Armentia Remón, Yolanda Sangroniz, Estíbaliz, Fernando Anasagasti, César Santibáñez, Miguel Angel, el boliviano, Manu Landa, José Ignacio Cárcamo, Ana Acarregui Aberasturi

jueves, 11 de febrero de 2010

La Salle-Nuestra Señora del Rosario-Deusto 1964-1973



















Este curso 1972-73, 6º de Bachillerato -A-, en la campa de los frailes en Nuestra Señora del Rosario, rodeados de flores y naturaleza, muy años setenta, no tiene desperdicio a pesar de los más de 36 años pasados desde la foto, que creo se hizo en junio, acabando el curso. Los que seguíamos estudiando COU nos íbamos a Santiago Apóstol, a Bilbao. El almirante Luis Carrero Blanco (el de voló, voló carrero voló) fue nombrado por Franco Presidente del Gobierno, Pinochet dió el golpe de estado que derrocó a Salvador Allende; éste muríó, claro, al igual que Victor Jara, John Ford, Edward G. Robinson (el abuelito de Soylent Green, estrenada tras su muerte), Pablo Ruiz Picasso, Nino Bravo ("Libre"), Bruce Lee, Pablo Neruda y Pau Casals; nacieron Roberto Carlos, Heidi Klum, Eduardo Noriega, Inés Sastre, y los inefables Nacho Vidal y Txeroki; el Athletic ganó la Copa (del Generalísimo), Ocaña el Tour y la subida a Arrate y Merckx el Giro y la Vuelta. Se estrenaron Luna de papel, Pat Garret y Billy the Kid, Chacal, La noche Americana, El hombre de Mackintosh, American Graffiti, Jesucristo Superstar, La gran comilona, El espíritu de la colmena, Acción Ejecutiva, Serpico, Papillon, Amarcord, El dormilón, El golpe, El exorcista, Hermanas... La peli de estreno valía en el Astoria 60 pesetas, pero pocas pudimos ver hasta pasados varios años pues nos las prohibieron. Pero el Padrino se llevó un montón de premios Arriba, de izquierda a derecha: Santiago Gutiérrez, Carlos Luis Paíno (el cachas), Juan Luis Larrínaga (era pelirrojo?), Javier Serna, Luis María Vega (de una casita vieja al lado del frontón de la Plaza de San Pedro, donde se había terminado hacía poco la Escuela de Idiomas, Arcadio Chicote Alonso (de Arangoiti), Juan Antonio Elorz, Alfredo Ciruelo, Jesús Ángel Calle, Jesús José María Iturrate Pastor (de Avenida Madariaga, claro) y Martín Turrillas. Centro, de pie: Hermano Luis Miranda ("El boti" o "Botijo", que nos llevaba de ejercicios espirituales donde nos hablaban de la masturbación y aporreaba en la capilla un armonio con los acordes del himno del colegio), Ernesto Santaolalla ( un poco pelota al parecer al ponerse al lado del tutor), Agustín López (muy amigo de Romo), Adolfo Santos, José Ignacio Pijoan (no era pijo, era de apellido catalán), Miguel Ángel Romero (ya fumaba!!!), José Ignacio Udaondo (dibujaba de miedo, era buen estudiante y bailaba aurreskus de cine: chico completo), José Manuel del Olmo, José Ignacio Armentia Remón (de Blas de Otero), José Vicente Lacalle, José Antonio Nuño y Victoriano De Diego (un tipo hierático genial: cogía aire y lanzaba el irrintzi: ¡Boootiiiiiiiiiijo ! ; hasta el aludido se reía). Centro, sentados: José Ignacio Cotarelo (apellido italiano seguro), Javier Jesús Bustamante ( de la Avenida Madariga frente a Bidarte), Miguel Angel Celaya (hoy Celaia), Andrés Gómez (sin querer humillar: el último de la clase), Vicente de Dios (pues no me acuerdo bien pero por Luis Power o "Doctor Albiñana" y tocaba con la guitarra Help y el Cóndor pasa), Vicente J. Gorroño -José Vicente- (un tío majo), José Luis Álvarez ( de Botica Vieja para abajo -La Ribera-; le gustaba reirse de Romo), José Antonio Bóveda (uno de los líderes de la clase; creo que tenía madera de periodista), Juan A Diez (un tío muy enrrollao a pesar de no ser nada guapo), Mario Ignacio García, Roberto A Mota (creo que perdió el pulgar de la mano derecha por una infección y estuvo una época traumatizado, pero creo que me equivoco de persona) y Juan Ignacio Iñurrigarro (había que tomar aire dos veces para llamarle). Abajo, en el suelo: Juan Carlos Romo (su padre falleció un día por la mañana, estando todos en clase), Francisco Tárrago (el lider indiscutible: dejó los estudios y se puso a trabajar en el Banco de Sabina: el Hispanoamericano), J Aitor Gastelúa, Carlos María Gómez y José Ignacio Torres. Y aunque no venga demasiado a cuento:http://www.youtube.com/watchv=__vlnm3aZQs&feature=related


Un abrazo Jose
   Esta imagen corresponde a la primera foto en el colegio, creo que en el curso 1964-65, en primaria con siete años. Yo soy el sexto desde la izquierda en la fila superior. Don Emeterio nos impartía geografía, dibujo, matemáticas, ciencias naturales, religión, en fin todas las asignaturas conforme al plan de 1957, Reconozco, y me acuerdo, de Bustamante, Bolaños, Aizpuru, Aizpiri, Hernando, Castro, Ciruelo, Bóveda, Armentia, Azanza.... En clase éramos cincuenta y.....

el cine Santiago Apóstol por Alberto López Echevarrieta




El Cine Santiago Apóstol: un suspiro de libertad

Durante el franquismo fue refugio de todos los movimientos progresistas de Bilbao

Por Alberto López Echevarrieta (con su permiso)


Hace treinta años por estas fe­chas, el mundo de la cultura bil­baína sintió como propio el cierre de uno de los locales que más se había significado en los últimos años por acoger espectáculos al­ternativos que por su contenido no tenían cabida en otras salas. El 1 de junio de 1976, y coincidien­do con la clausura del colegio al que iba adscrito, se cerró el Cine Santiago Apóstol cuya fachada daba a la Alameda de Recalde. Durante el franquismo fue refugio de cine-clubs, asociaciones cultu­rales y actos que muchas veces burlaban a la censura.


Una isla en el corazón de Bilbao

El antiguo colegio Santiago Apóstol ocupaba la mayor parte de la manzana comprendida entre las calles Licenciado Poza, ala­meda de Recalde, alameda de Urquijo e Iparraguirre. Es decir, donde hoy están el "edificio ver­de", el llamado "palacio de los cristales" y la plaza Bizkaia. Lo regentaban los Hermanos de las Escuelas Cristianas y la parte más emblemática de su construcción la constituía la torre de la capilla, que estaba situada donde actual­mente está encajado un monumento de hierro.Justamente debajo del templo se montó el cine primitivo. Tanto el piso como las butacas (es un decir) eran de madera, lo que pro­piciaba que al amparo de la oscu­ridad de la sala durante una pro­yección, se montaran conatos de protesta con ruido en cuanto la ac­ción del film decaía un poco. Cla­ro que la vigilancia de los frailes evitaba que aquello proliferara.

Aquel local tenía el proyector al final del patio de butacas, casi al nivel del suelo, por lo que resultaba muy fácil interceptar la proyección si se quería jugar una ma­la pasada al encargado de turno. Uno de los mayores revuelos que se recuerdan llegó con la película Salomé, de William Díeterle, con Rita Hayworth encabezando el re­parto. El enteradillo de turno ase­guró que en la versión original del film, la protagonista interpretaba el baile de los siete velos quedán­dose al final como Dios la trajo al mundo. El morbo estaba servido y ali­mentado por la propaganda que se hacía desde los pulpitos de que quien iba a ver Gilda, de la misma , actriz, quedaba excomulgado o poco menos. ¡Para qué quieren más! ¡Y encima Salomé en un co­legio religioso! En la tarde de aquel domingo fuimos muchos los bilbaínos que nos colamos pa­ra ver la famosa secuencia. Y em­pezó el baile. Rita se quita un ve­lo, otro, otro... y al poco se pro­duce un salto en la acción que provocó auténticos aullidos de protesta en la creencia de que se trababa de un corte fraileril.


Refugio de cultura alternativa

Pasado un tiempo, aquella sala se reformó totalmente. La nueva tenía entrada pública por la alame­da de Recaída 50 y resultaba muy confortable. Carecía de columnas y disponía de palcos y entresuelo. Su decoración estaba muy cuidada y, por su ornamentación, destaca­ba el techo. Abrió sus puertas el S de diciembre de 1961 con un concierto dirigido por Segundo de Olaeta al que los dos días inme­diatos siguió la puesta en escena del auto sacramental El gran tea­tro del mundo a cargo del cuadro artístico de la Asociación de Ex-alumnos, la actuación de los Ba­llets Olaeta y como cierre del pro­grama una gran fiesta escolar para los padres de los alumnos.


En él actuó la actriz Celeste Holm, ganadora de un Osear de Hollywood

La dedicación de la sala fue muy clara desde el principio: Fines culturales, como conciertos, conferencias, etc., contándose siempre con el apoyo y la autoridad moral de la Asociación de Padres de Familia para su mejor orientación y desarrollo. De esta forma se llenaba el vacío de locales que había en la capital vizcaina para estos menesteres. Su estratégico emplazamiento en el centro de la Villa le convirtió inmediatamente en el punto de mira de mu- chas asociaciones.Ya en 1962 se distinguió por la programación cinematográfica que ofrecía los jueves y los domingos. Títulos como Los que no perdonan, El sargento negro, Ho- rizontes de grandeza… eran cuidadosamente seleccionados por el fraile encargado, acérrimo seguidor de la revista especializada Film Ideal.


Al Santiago Apóstol llegó de rebote el “Cine-Club Universitario” que acababa de ser expulsado de la Escuela de Ingenieros donde se fundó y en cuya Aula Magna protagonizó históricas sesiones. Este cine-club había adquirido una enorme presencia cultural y a sus sesiones acudían estudiantes, intelectuales y políticos de todo pelo. En vista de ello, la dirección de la escuela consideró que aquello era un foco de infección, clausurándolo por el peligro que encerraba.


El “Cine-Club Universitario”

Tuvo una etapa muy brillante en el nuevo emplazamiento y es que ganó con el cambio. Le siguió el“Cine-Club El Desván” que, como todo el mundo sabía, estaba integrado por elementos aún más “rojos”. Claro que todas estas actividades daban mucho trabajo a los encargados de vigilar el bien y el mal, viéndose precisados los programadores a hacer encaje de bolillos para hacer publicidad de sus películas. Como si se tratara de propaganda subversiva, se repartían hojas impresas a multicopista en las que se anunciaba, por ejemplo, un 29 de mayo, a las siete de la tarde, el documental Sahara, autodeterminación o genocidio a la que seguiría, como si de un complemento se tratara, “un film de Eisenstein”. Al texto le acompañaba un fotograma de la escalera de Odessa, por lo que todos sa- bíamos que lo que se iba a ver allí era El acorazado Potemkin, cuya proyección estaba prohibida por la censura. El local se abarrotaba de público.

Particularmente siempre he creído que los censores hacían la vista gorda con esta sala, porque a continuación la propia Delegación Provincial del Ministerio de Información y Turismo de Bilbao es decir, los encargados de estas prohibiciones– presentaron en febrero y marzo de 1975 el primer, y creo que único, programa de la Filmoteca Nacional de España con un ciclo dedicado a Andrzej Wajda compuesto por Paisaje después de la batalla, Canal, Cenizas y diamantes, Los brujos inocentes y Todo está en venta.


En vivo y en directo

En el terreno de las actuaciones, en el Santiago Apóstol hicieron su presentación los componentes del mítico grupo “Ez dok amairu”, entre los que estaban Benito Lertxundi, Xabier Lete, Lurdes Iriondo… cuyas canciones eran blanco ideal de la censura. Periódicamente la Orquesta de Acordeones de Josu Loroño hacía gala de su arte.

En esta sala actuaron los de “Akelarre”, “El Buho”, “Cómicos”, pero también tres figuras de Hollywood que trajo el Consulado de los EE.UU. para representar fragmentos de My fair lady.

Fueron la actriz Celeste Holm, ganadora en 1947 del Oscar por su trabajo en el film La barrera invisible, Wesley Addy y Buddy Adler, cuyos nombres suelen ser habituales en películas norteamericanas. La representación fue antológica, aunque muy poco difundida.

En una de las últimas sesiones de teatro se presentaron al público estas propuestas:“Han de ser creadas Casas de Cultura en las ciudades, barrios y pueblos, gestionadas democráticamente por organismos populares. Esto enlaza con la campaña que se está llevando a cabo con el fin de convertir la Alhóndiga Municipal en centro de cultura para Bilbao. Creación de compañías y teatros municipales, así como impulso y ayuda a agrupaciones no industriales de fomento de la cultura. Creación de una futura Universidad vasca de Escuelas de Arte Dramático, de cine, etc. que puedan desarrollar sin impedimentos una cultura popular enraizada en las tradiciones y problemática del pueblo vasco. Derogación de la anacrónica legislación sobre espectáculos y puesta al día de un tratamiento oficial que sea instrumento de potenciación y ayuda a la cultura y no su freno. Libertad de creación artística; desaparición de la censura de espectáculos, puesto que ya existen las leyes penales; eliminación de las trabas gubernativas, de los premios especiales, de los controles por encima de los que rijan los derechos ciudadanos”.El Teatro-Cine Santiago Apóstol cerró sus puertas en 1976 coincidiendo con la clausura del colegio como consecuencia de la demolición del edificio.